lunes, 22 de junio de 2009

Seguir participando...

El sábado a las once estábamos en el consultorio para hacernos la ecografía (nuestro turno ERA a las 11). Adelante nuestro había unas cuantas mamás más.
Doce menos diez, se asoma el ecografista con cara de pocos (poquísimos) amigos. Era el mismo que me hizo la ecografía anterior, y que no me había gustado como me trató...(esa vez, ante mis preguntas, me dijo de malos modos "señora déjeme trabajar y después le contesto las preguntas" a lo cuál, cerré la boca como una dama; Cuando estaba terminando de grabar el cd le pregunté: y cuándo se puede saber el sexo? y, otra vez de malos modos, me dijo: "cuando nace, señora!"... Esa es forma de tratar a una primeriza???).
Ver a la misma persona, ya me predispuso mal. Encima al ver la cantidad de gente que quedaba en el consultorio, le rumió algo a las secretarias y se fue a "despachar" a las mamás anteriores.
Nos atendió 12.15 y yo ya tenía ganas de llorar.

En la sala de espera, yo había sentido varias veces las "mariposas en la panza", pero apenas me acosté en la camilla ya no sentí más nada.
Traté de mentalizarme de que ese profesional hosco iba a ser amable conmigo y me relajé.
Gastón le dio un DVD para que nos pueda grabar la ecografía. Cuando lo vio puso cara de haber pisado caca con los pies descalzos... Refunfuñó un poco y nos preguntó si no podía grabarnos el video el lunes a la tarde. Le explicamos que por nuestros trabajos estaríamos llegando pasadas las 18 horas (ellos cierran a las 17), entonces descartó la idea de inmediato y nos propuso grabarla el sábado siguiente "porque las secretarias se tienen que ir".
Imaginen mi cara. Sólo imaginen mi cara.
Gastón se puso firme y le explicó que no podíamos ir el otro sábado, porque él tiene clases en la facultad y no puede faltar todos los sábados, pero obviamente quiere ver a su hijo.

Ofuscado, musitó un "bueno, está bien" y empezó a pasarme el gel y el aparatito por la panza. Juro que esta vez sólo reconocí la cabeza y el perfil del bebé. No pude ver más nada.
Me acuerdo que en la ecografía anterior vimos como el bebé se movía "como flotando"... esta vez, no vi nada.
Intentó poner nuestro DVD en la grabadora y la máquina no lo reconoció. El tipo ya sacaba humo por las orejas.
Llamó a las secretarias y les dijo que se fueran, que él cerraba el consultorio.
Puso en la grabadora un DVD de los que usan ellos y grabó unas pocas imágenes (que yo sigo sin entender). Con un poco de miedo, le pregunté si se podía ver el sexo y me dijo que lo estaba buscando, pero que no se dejaba ver.

EL BEBÉ NO SE DEJÓ VER!!! (o el muy turro del ecografista no me quiso decir, pero para el caso es lo mismo!)

Salí más angustiada de lo que entré, porque iba con muchas expectativas... tenia ganas de pegarle al ecografista, ganas de llorar, ganas de gritar, ganas de pegarle a Gastón porque no le dijo "tratá bien a mi mujer que es primeriza"...
Por suerte, el bebé esta bien.
Tiene un fémur de 35 milímetros, pesa 400 gramos y la circunferencia abdominal mide 16 cm. Todos estos datos coinciden con la edad gestacional y eso me tranquilizó bastante.


Para calmar mi angustia, le dije a Gastón que fuéramos a comer.
En el restaurante, el bebé se movió como loco y además comimos muy rico...
Eso me ayudó a olvidarme un poco del ecografista, y de su mala onda, y de no haber podido ver a mi hijo tal cuál como yo esperaba...

Y bueh, no me queda otra que seguir participando!