viernes, 11 de septiembre de 2009

Flojito

Ayer, como todos los jueves (desde el 27/8) fuimos al curso de pre-parto.
Primero yo hago una hora de ejercicios (de elongación, de respiración y de relajación) y después se incorporan los maridos a las charlas teóricas.

Ayer, era la clase de respiración y pujo, y era más bien una clase práctica.
Las chicas estábamos acostadas en una colchoneta, con las gambas abiertas y levantadas (no se imaginan lo cóooooooomodo que es...) y teníamos que tomar mucho aire, inflar la panza como un globo (como si ya no estuviera lo suficientemente grande!), levantar la cabeza, mirarnos el ombligo (Yo creo que ya no tengo ombligo... lo perdí de vista hace algunos meses... así que yo miraba donde me parecía que podía llegar a estar el ombligo...) y aguantar la respiración lo máximo que se pueda (y hacer fuerza como si quisieramos hacer caca), en el lapso de un minuto. La función de los maridos era sostenernos la cabeza, para que la fuerza la hagamos con la panza y no con el cuello.

Después del ejercicio (en el cual ni yo me lucí como parturienta haciendo fuerza, ni Gastón se lució como marido que sostiene la cabeza), la partera empezó a explicar algunas cosas teóricas... Como por ejemplo que es la Episiotomía y para que se usa el Fórceps. En eso estabamos, cuando de atrás mío se empezaron a oir los gritos/llanto de una de las futuras mamás...

El ataque de nervios de esta chica, se debió a que el marido se cayó redondo al piso. Se desmayó.
Aparentemente, le bajó la presión, se impresionó o no sabemos qué... Pero el cuadro de situación fue bastante particular...
La esposa gritaba y lloraba (todo al mismo tiempo) y pedía una ambulancia. Gastón le levantó las piernas al flaco, otro futuro papá lo apantallaba con una colchoneta, una de las chicas abrió la ventana, otra prendió el ventilador, otra le ofreció jugo de manzana y un caramelo, una acariciaba a la esposa (histerica) y le decía que se calme, la partera trataba de tranquilizarnos a todos y yo (cuando reaccioné) fui a buscar dos vasos de agua... Uno para el papá desmayado, y otro para la esposa con ataque de nervios.
Por suerte, sólo fue un susto... pero cuando el flaco volvió en sí, se tuvo que bancar todos los chistes/comentarios de todo el resto de la clase...
A la chica le recomendamos que se busque otro marido, porque si el día del parto lo tenían que atender a él, estaba frita...
La partera le dijo que día por medio se le desmaya algún papá en la sala de parto... y que menos mal que no son ellos los que tienen que dar a luz...
Y Gastón remató con un: "Al final, sos un flojito!!!"

Por suerte, en nuestra pareja los roles estan bien... Yo soy la cagona y Gastón es el fuerte...
Pero juro que si el día del parto alguno de los médicos tiene que atenderlo a él, empiezo a los gritos pidiendo un abogado!!!! (Que ni se le ocurra intentar robarme el protagonismo!!!)